VIAJAR CON NIÑOS: PLANIFICACIÓN, PREVENCIÓN Y PAUSAS PARA DISFRUTAR SIN CONTRATIEMPOS
El doctor Darío Botero, pediatra puericultor adscrito a Colsanitas, resalta que “así como organizamos maletas, tiquetes y presupuesto, también deberíamos analizar el estado de salud de toda la familia antes de salir. Consultar con el pediatra, armar un buen botiquín y anticiparse a posibles escenarios son claves para que las vacaciones fluyan sin sorpresas”.
En
el caso de viajes al exterior, es recomendable asistir a una consulta
preventiva en la que el pediatra pueda formular los medicamentos esenciales
según el historial clínico del niño, ya que adquirirlos en otro país puede ser
difícil. También se sugiere empacar un botiquín completo que incluya insumos
básicos de curación, medicamentos para fiebre o malestar general, cremas para
irritaciones, bloqueador solar, repelente y los tratamientos necesarios si hay
condiciones médicas previas.
Durante
el viaje, la clave está en mantener el equilibrio entre las actividades y el
descanso. Una buena planificación debe alternar los días intensos con espacios
tranquilos, tener claridad sobre los lugares donde se puede hidratar o comer,
y, sobre todo, construir el itinerario con los niños para que sientan que
también hacen parte de la decisión. Una alimentación variada, evitar alimentos
ultraprocesados y procurar un buen estado de ánimo son aliados fundamentales
para reforzar el sistema inmune.
En
caso de que los niños presenten síntomas que no puedan manejarse con los
medicamentos disponibles, es importante saber cuándo acudir a un profesional.
Según el doctor Botero, estas son algunas señales de alerta que requieren
atención médica:
● Fiebre
por más de tres días
● Inapetencia
persistente
● Mal
aspecto general
● Disminución
en la frecuencia de la orina
● Respiración
acelerada o dificultad respiratoria
● Ronquera
marcada
● Brotes
o úlceras en la piel
●
Cualquier síntoma que no cede con el
manejo del botiquín
Ante
cualquier duda, las consultas médicas por video con especialistas desde
Colombia pueden ser una herramienta clave para recibir orientación sin
necesidad de acudir a un hospital en otro país. Esta alternativa, además de
práctica, permite comunicarse en el mismo idioma, con un médico que puede
conocer el historial clínico del menor y brindar una guía más certera.
Viajar
con niños no tiene que ser una fuente de preocupación, pero sí debe asumirse
con responsabilidad y preparación. Cada trayecto trae consigo desafíos
distintos, y anticiparse a ellos es lo que marca la diferencia entre una
experiencia caótica y unas vacaciones realmente disfrutables. Tener en cuenta
su salud, sus ritmos y necesidades, permite adaptar los planes con criterio y
empatía. Porque cuando se cuida su bienestar físico y emocional desde el inicio
del viaje, se abren las puertas a una experiencia en la que todos pueden
disfrutar, descansar y crear recuerdos valiosos sin sobresaltos.

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