CONOCER NUESTRO RIESGO CARDIOVASCULAR: EL PRIMER PASO PARA PREVENIR UN INFARTO O UN ACCIDENTE CEREBROVASCULAR
Las enfermedades cardiovasculares no aparecen de un día para otro. Durante años pueden avanzar de manera silenciosa mientras factores como la presión arterial elevada, el colesterol, el tabaquismo, la diabetes, el sobrepeso, el sedentarismo y la edad van aumentando progresivamente la probabilidad de sufrir un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular. Por eso, conocer nuestro riesgo cardiovascular antes de que aparezcan los síntomas constituye una de las herramientas más importantes para prevenir estos eventos.