miércoles, 19 de agosto de 2026

 LA TECNOLOGÍA PREDICTIVA BUSCA ANTICIPARSE A UNA DE LAS COMPLICACIONES MÁS FRECUENTES DURANTE LAS CESÁREAS

Aunque la cesárea es uno de los procedimientos quirúrgicos más practicados en el mundo y, en muchos casos, una intervención que salva vidas, también representa importantes desafíos para la seguridad de la madre y del bebé. Uno de los más frecuentes ocurre cuando la presión arterial de la madre disminuye de forma considerable durante la cirugía, una complicación que puede afectar el bienestar de ambos si no se detecta y trata a tiempo.

Este reto cobra cada vez mayor relevancia en un contexto en el que las mujeres llegan al embarazo con condiciones de salud más complejas. El aumento de la edad materna, junto con enfermedades como la hipertensión, la diabetes y la obesidad, ha incrementado el riesgo de complicaciones durante la gestación y el parto, haciendo necesario un seguimiento más preciso del estado clínico de las pacientes.

De acuerdo con la evidencia científica, más del 60 % de las muertes relacionadas con el embarazo podrían prevenirse mediante la identificación temprana de signos de deterioro y una atención oportuna por parte de los equipos médicos. Entre los eventos que requieren mayor vigilancia se encuentra la hipotensión materna asociada a la anestesia espinal, utilizada con frecuencia durante las cesáreas. Estudios indican que esta condición puede presentarse entre el 30 % y el 80 % de las pacientes sometidas a este procedimiento.

Cuando la presión arterial disminuye de forma importante, el flujo de sangre y oxígeno hacia la placenta también puede verse comprometido, aumentando el riesgo de complicaciones tanto para la madre como para el recién nacido. Por esta razón, especialistas en anestesia obstétrica y medicina materno-fetal coinciden en la importancia de detectar estos cambios antes de que se conviertan en una emergencia clínica.

En este escenario, la monitorización de las pacientes está evolucionando. Mientras tradicionalmente la presión arterial se medía de forma periódica, hoy comienzan a incorporarse tecnologías capaces de realizar un seguimiento continuo y analizar múltiples variables fisiológicas en tiempo real, ofreciendo a los equipos médicos información que facilita una toma de decisiones más rápida y precisa.

BD, compañía global de tecnología médica, impulsa este enfoque mediante soluciones como la plataforma HemoSphere™ y Acumen IQ™ Cuff, que permiten realizar una monitorización continua y no invasiva de la presión arterial, además de obtener información sobre el estado cardiovascular de la paciente durante el procedimiento.

Adicionalmente, herramientas como Acumen Hypotension Prediction Index™ (HPI™), cuando se utilizan con plataformas compatibles, analizan continuamente la información fisiológica para identificar patrones que podrían anticipar la aparición de episodios de hipotensión antes de que sean evidentes clínicamente, brindando a los profesionales de la salud la posibilidad de intervenir con mayor anticipación.

La evidencia disponible muestra que este tipo de monitorización continua y predictiva puede contribuir a reducir la incidencia de hipotensión durante la cesárea y favorecer una mayor estabilidad cardiovascular en comparación con los esquemas tradicionales de monitorización intermitente.

Para BD, el futuro de la atención obstétrica estará marcado por el uso de tecnologías que permitan anticiparse a las complicaciones y apoyar decisiones clínicas basadas en datos. El objetivo es fortalecer la seguridad materna y contribuir a que más mujeres vivan un embarazo y un parto con mejores condiciones de atención.

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