Durante esta fase, las glándulas suprarrenales comienzan a producir andrógenos, hormonas que dan inicio a una serie de transformaciones progresivas en el organismo. Aunque suele presentarse entre los 10 y 12 años, en algunos casos puede aparecer desde los ocho años, por lo que es importante conocer sus señales y saber cuándo consultar al especialista.
“La
adrenarquia se diferencia de la pubertad si la entendemos como el fenómeno
hormonal inicial. La pubertad es la etapa posterior, en donde se presentan los
cambios físicos y emocionales más notorios, mientras que en la adrenarquia solo
se observan algunos cambios leves y preliminares”, explica Camilo Luna,
pediatra adscrito a Colsanitas.
Algunas
de las señales más frecuentes de la adrenarquia incluyen:
En
niños:
● Cambio
de voz.
● Sudoración
y mayor olor corporal.
● Piel
grasa o aparición de acné leve.
●
Aparición de vello púbico y corporal.
En niñas:
● Inicio
del desarrollo mamario.
● Ensanchamiento
leve de las caderas.
● Aparición
de vello púbico.
●
Piel grasa o acné
leve.
●
Cabello más graso.
Cuando
estos cambios aparecen de manera anticipada y se acompañan posteriormente de
una pubertad precoz, es importante realizar una valoración médica. Este
desarrollo acelerado puede afectar la talla final esperada y, en algunos casos,
estar asociado a alteraciones endocrinas que requieren seguimiento
especializado.
Por
ello, los especialistas recomiendan mantener hábitos saludables desde la
infancia, incluyendo una alimentación balanceada, actividad física regular,
buenos ciclos de sueño y acompañamiento médico ante cualquier inquietud
relacionada con el desarrollo. Identificar oportunamente estos cambios permite
garantizar que cada etapa del crecimiento ocurra de acuerdo con los tiempos
naturales de cada niño y niña.

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