miércoles, 18 de febrero de 2026

  COMO MARRIOTT INTERNATIONAL DEFINE EL LUJO A TRAVÉS DE SUS MARCAS EN EL CARIBE Y LATINOAMÉRICA

El lujo en la hospitalidad se descubre en los detalles y en la manera en que un espacio se vive. Luxury Group de Marriott International reúne un selecto grupo de marcas que han construido interpretaciones propias de esta idea. Cada una con identidad propia y una manera inigualable de descubrir los paraísos tropicales, lugares históricos y las grandes ciudades en el Caribe y Latinoamérica.

En The Ritz-Carlton, es una marca que ha evolucionado preservando su historia bajo una idea central: el cuidado excepcional. Esta filosofía se remonta a los primeros hoteles que llevaron su nombre, donde la atención al detalle —habitaciones concebidas como refugios privados, servicio altamente personalizado y un estándar estético preciso— sentó las bases de una cultura que entendía el lujo como oficio. Hay una intención clara por conectar con los recuerdos del huésped, entendiendo que el verdadero valor está en regresar a casa siendo una mejor versión. Su identidad —clásica— se identifica con su audiencia que respeta la historia, la eficiencia y la elegancia contemporánea, donde el lujo no necesita ser explicado.

Ritz-Carlton Reserve propone una forma de viajar marcada por la privacidad, el asombro y una conexión profunda con el entorno. Sus propiedades están concebidas como refugios protegidos y apartados donde el lujo se expresa con discreción y respeto por el destino, honrando tanto la naturaleza como la cultura local. Es ideal para quienes no persiguen lo convencional; buscan crear experiencias únicas, auténticas y profundamente sensoriales.  Ya sea en enclaves remotos, fuera de las rutas habituales, o en oasis silenciosos, la experiencia se define por un servicio genuino, propuestas cuidadosamente curadas y momentos extraordinarios que despiertan los sentidos.

En St. Regis, la historia y herencia no es un recurso narrativo: es la estructura misma de la marca. Su origen en el Nueva York de principios del siglo XX, bajo la visión de John Jacob Astor, marcó una forma de entender el lujo como exceso refinado, como atención absoluta y un ritual social. El Butler Service, los Bloody Mary reinterpretados según cada destino, el Afternoon Tea o las cenas Midnight Supper —inspiradas en los encuentros privados de Caroline Astor— funcionan como herencias vivas que conectan pasado y presente. Es la propiedad perfecta para quienes buscan glamour atemporal, diseño implacable y anticipación constante.

JW Marriott concibe el lujo desde una perspectiva centrada en el bienestar integral y en la presencia consciente. La marca parte de una visión donde la hospitalidad no solo acoge, sino que restaura, invitando a reconectar con la naturaleza. La experiencia se construye desde una visión integral del bienestar, en donde la calma, la naturaleza y la comunidad, no son solo elementos añadidos, sino pilares esenciales de la experiencia. Dentro de esa filosofía, la figura de Alice Marriott y su vínculo con los jardines funciona como una referencia cultural: un legado que entiende el cuidado de lo vivo como una forma de hospitalidad. Por ello, cada propiedad integra jardines y espacios concebidos para la convivencia, donde la naturaleza no es decorativa, sino esencial. No hay flores cortadas: todo crece, todo está presente. Los huéspedes se sumergen en una experiencia que se construye desde lo holístico: mente, cuerpo y espíritu, encontrando sofisticación en lo natural y en lo compartido.

W Hotels, por su parte, representa el movimiento y es ideal para quienes buscan celebrar su individualidad. Su tono se describe como divertido y atrevido; y su estilo se expresa en espacios donde la música, el diseño y la vida social conviven para brindar momentos increíbles a sus huéspedes. W Hotels es curiosidad constante y libertad de expresión, conectando con comunidades creativas y diversas que entienden el lujo como una extensión de su identidad.

En The Luxury Collection, cada hotel es un relato independiente. Antiguas casonas, palacios y edificios históricos se transforman en espacios que definen el destino desde la propiedad. No existe un estándar, cada hotel cuenta su historia a través de su diseño y experiencias para los huéspedes que honran el lugar donde se encuentran. Son ideales para quienes desean comprender la historia local a través de los espacios que la han contenido durante siglos.

Finalmente, EDITION plantea una lectura contemporánea del lujo, donde cada hotel es irrepetible. No existe un molde: el diseño, el arte, la gastronomía y el entretenimiento se integran según el contexto. Los hoteles funcionan como espacios culturales, casi como galerías vivas, donde la experiencia es emocional y profundamente personal. EDITION no replica fórmulas; construye atmósferas que reflejan el entorno y generan una conexión directa con quien las habita.

Marriott International muestra que el lujo no responde a una sola forma, sino a múltiples miradas. Todas comparten una atención precisa al detalle, un profundo respeto por la historia y una relación natural con su entorno; lo que las distingue es la manera en que cada una se adapta al ritmo y al estilo de vida de quien la vive.

 

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