OSTEOPOROSIS: CÓMO REDUCIR EL RIESGO DE CAÍDAS Y FRACTURAS CON EJERCICIOS SENCILLOS Y HÁBITOS DIARIOS
La
osteoporosis no suele doler. Por eso es tan traicionera: el hueso se va
debilitando poco a poco y la persona sigue con su rutina hasta que una caída
“normal” o un golpe leve termina en una fractura. En consulta, muchos pacientes
se enteran tarde, cuando ya hay miedo a moverse, a cargar bolsas o a bajar
escaleras. La buena noticia es que no todo depende de medicamentos, pues el
movimiento bien orientado, la fuerza y el equilibrio pueden marcar una
diferencia real.
“El hueso es un tejido vivo: responde a la carga y al trabajo muscular”, explica Daniel Santiago Mejía, docente del programa de Fisioterapia de Areandina, seccional Pereira. En palabras simples: cuando usted camina, se levanta de una silla o hace fuerza con una banda elástica, el hueso recibe un estímulo que ayuda a conservar su densidad. Lo contrario también es cierto: el sedentarismo debilita el músculo, empeora el equilibrio y aumenta el riesgo de caídas, que es la puerta de entrada a muchas fracturas.
