EL DECLIVE DE LA TESTOSTERONA A LOS 40 NO ES ANDROPAUSIA
A partir de los 40 años, el cuerpo masculino puede comenzar a experimentar un declive gradual en la producción de testosterona, un proceso natural conocido clínicamente como hipogonadismo de inicio tardío. Aunque popularmente se le ha denominado "andropausia", los especialistas aclaran que este término es incorrecto, ya que, a diferencia de la menopausia femenina (donde los ovarios cesan su función hormonal de forma abrupta), los testículos pueden seguir produciendo testosterona durante toda la vida del hombre, haciendo que este declive sea lento y altamente variable según la genética y el estilo de vida de cada paciente.
La testosterona es una hormona que regula el funcionamiento integral del organismo masculino. Más allá de su rol en la salud reproductiva y el deseo sexual, actúa como un motor metabólico que fortalece la densidad ósea, estimula la masa muscular, estabiliza el estado de ánimo, mejora la concentración y aporta la vitalidad necesaria para prevenir la fatiga crónica y el deterioro cognitivo.
