miércoles, 14 de octubre de 2026

 ENTRENAR LA SALUD MENTAL DESDE LOS 40 AÑOS ES LA CLAVE PARA UN ENVEJECIMIENTO ACTIVO Y AUTÓNOMO

A nivel mundial y en el país está cambiando la pirámide poblacional, por lo que cada vez vamos a tener mayor cantidad de población adulta mayor y menor cantidad de población infante y adolescente. Ante esta realidad demográfica, el principal efecto de no prepararse para la vejez está relacionado con lo económico, generando adultos mayores dependientes tanto del sistema de salud como de sus familias.

Para cambiar este panorama, la psicogerontología se dedica a investigar e intervenir en los procesos psicológicos del envejecimiento, demostrando que esta es una etapa de continuo desarrollo psicosocial y optimización del bienestar. Para dar una respuesta académica y profesional a esta necesidad, Charles Romel Yáñez Botello, Coordinador de la nueva Especialización en Psicogerontología de la Fundación Universitaria Sanitas, Unisanitas, explica los cinco aspectos fundamentales para comprender el envejecimiento como una etapa activa:

●      La vejez es una etapa de desarrollo continuo. Muchos adultos mayores logran mantener su capacidad de memoria y la mayoría logra mantener la capacidad de aprendizaje, aunque sea a otro ritmo. Es un mito considerar que toda persona adulta mayor necesariamente pierde estas funciones.

●      La salud emocional impacta directamente la salud física. Los problemas de los adultos mayores van más allá de situaciones médicas. Existe una relación estrecha entre la situación emocional del sujeto, como sentirse solo o como una carga para su familia, y sus efectos en la salud física.

●      Hay señales de alerta emocionales que exigen atención. Los cambios de estado de ánimo sin razón aparente, volverse huraños o deprimirse sin una causa real en el entorno son señales de alerta. Si se abandonan actividades que antes se disfrutaban, y esto no está relacionado con problemas de salud física o movilidad, es necesario consultar con un especialista.

●      La prevención debe comenzar a los 40 o 50 años. Siempre será más económico trabajar en prevención y promoción que en curación. Realizar actividad física a diario, mantener la socialización y aprender nuevas habilidades, como un idioma o un instrumento, genera una "reserva cognitiva". Entre mejor sea esta reserva, menor será el deterioro que pueda llegar a afrontar el adulto mayor.

●      Conservar un propósito de vida es determinante. Independiente de los años que se tenga, tener un propósito le da sentido y sensación de bienestar y felicidad a la vida.

Ante los desafíos actuales, Unisanitas ha decidido liderar el abordaje de este tema en el país con la apertura de su especialización en Psicogerontología. Este programa busca formar especialistas con competencias específicas en evaluación, diagnóstico e intervención clínica y neuropsicológica. De esta manera, se contribuye a la formación de profesionales capaces de enseñar diferentes estrategias de intervención para que la población afronte esta etapa minimizando los riesgos del deterioro y maximizando el potencial para vivir con autonomía e independencia.

“Es perfectamente posible prepararse con anticipación para llegar a esta con buena salud y autonomía de tal manera que puedan seguir disfrutando la vida. Nuestro gran reto es aportar cambiando el estigma de la vejez como una carga y entendiendo que la vejez es una etapa en la cual también se puede disfrutar y ser feliz”, concluye Yáñez Botello.

Los egresados de este programa asumirán el compromiso de promover el envejecimiento saludable a partir del reconocimiento de los determinantes biopsicosociales y culturales, trabajando por el bienestar psicológico y la calidad de vida de la población mayor

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