● Con una jornada máxima de 42 horas y costos logísticos que equivalen al 15,6 % de las ventas, las empresas enfrentan el reto de producir más en menos tiempo y con menos margen de error.
● Infotrack, empresa colombiana especializada en tecnología reporta mejoras superiores al 25 % en productividad y niveles de precisión de hasta 99 % en la preparación de pedidos.
Según la Encuesta Nacional Logística 2024 del Departamento Nacional de Planeación (DNP), de cada $100 que factura una empresa en Colombia, $15,6 se destinan a actividades logísticas, entre ellas el transporte, el almacenamiento y los inventarios.
La combinación pone sobre la mesa una pregunta concreta para las
compañías que dependen de bodegas, inventarios, distribución o trabajo en
campo: ¿cómo mantener o aumentar la productividad con menos horas disponibles y
costos que siguen pesando sobre la operación?
Para Infotrack, empresa colombiana especializada en
tecnología para cadenas de abastecimiento, parte de la respuesta está en
reducir tareas que consumen tiempo, evitar errores y entregar a los equipos
información que les permita actuar con mayor rapidez.
Según resultados reportados por la compañía, soluciones que
incorporan inteligencia artificial han logrado aumentar en más de 25 % la
productividad de los trabajadores encargados de preparar pedidos, alcanzar
niveles de precisión de hasta el 99 % y reducir en más de 40 % los recorridos
que realizan los supervisores para verificar las operaciones.
“La cadena de abastecimiento pasó de ser un centro de costos a
convertirse en un activo estratégico para las compañías. Hoy las empresas
necesitan visibilidad, trazabilidad y capacidad de respuesta para tomar
decisiones más rápidas y enfrentar las disrupciones del mercado”, señaló Eduardo
Franco, CEO de Infotrack.
La siguiente transformación ya no pasa
únicamente por reemplazar el papel o digitalizar una tarea. El reto está en
utilizar la información de las operaciones para detectar problemas, orientar
decisiones y anticipar necesidades.
En la práctica, esto puede traducirse en
preparar pedidos con menos errores, identificar una novedad antes de que se
convierta en un retraso o permitir que un supervisor conozca lo que ocurre sin
desplazarse constantemente para comprobarlo.
“La próxima etapa no se trata simplemente de incorporar más
herramientas, sino de lograr que la tecnología ayude a las empresas a
anticiparse. Cuando los datos son confiables y están conectados con los
procesos correctos, la inteligencia artificial puede convertirse en un
habilitador para tomar mejores decisiones, optimizar recursos y responder con
mayor velocidad”, concluyó Franco.
En una operación donde cada hora, desplazamiento y error puede traducirse en un costo adicional, la productividad deja de depender únicamente de trabajar más. El reto para las empresas estará en hacer mejor cada proceso con el tiempo y en convertir la tecnología en una herramienta capaz de demostrar resultados reales para las compañías.

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