Para un viajero que busca naturaleza, cultura, autenticidad y lugares menos convencionales, Bucerías, Rincón de Guayabitos y San José del Cabo muestran tres facetas de un destino top que tiene aún más para ofrecer.
Ahora, sin embargo, la relación con México parece estar entrando en una nueva etapa: el viajero no solo quiere volver a los lugares que reconoce, sino descubrir qué más hay detrás de ellos.
La tendencia coincide con una evolución en las preferencias del mercado colombiano. En 2025, el 77% de los viajeros colombianos consultados por Booking.com afirmó buscar experiencias auténticas y el 73% manifestó preferir que el dinero que gasta durante sus viajes beneficie a las comunidades locales. En paralelo, las agencias de viajes colombianas registraron durante el primer trimestre de 2026 un creciente interés por productos de naturaleza y aventura, que representaron el 16,9% de los productos turísticos más comercializados, mientras el turismo cultural alcanzó el 15,9%.
El dato adquiere otra dimensión al observar qué tipo de experiencias están ganando espacio: la búsqueda de territorios menos conocidos, de naturaleza y de cultura está ampliando el mapa de lo que significa viajar por México.
México nos
visitó primero
Este país fue conocido fruto de una agenda comercial de exportación de cultura. Sin embargo, conocer un país a través de esta narrativa publicitaria y recorrerlo con los propios pasos son experiencias completamente diferentes.
Es al viajar con otra mirada cuando aparecen nuevas escenas de México: pueblos donde la vida transcurre alrededor de una plaza, costas donde la naturaleza marca el ritmo, ciudades donde el arte convive con la historia y territorios donde las tradiciones siguen formando parte de la vida cotidiana.
En esa búsqueda aparecen destinos que no necesariamente compiten con los grandes nombres del turismo mexicano, sino que amplían la experiencia de quienes quieren conocer otra cara del país.
1.
Bucerías: una mirada
más cercana al México local
En Riviera Nayarit, Bucerías permite acercarse a México desde una dimensión más cotidiana. Sus calles adoquinadas, murales, tiendas artesanales, restaurantes y espacios públicos invitan a recorrer el pueblo a pie o en bicicleta, mientras lugares como la Plaza Principal, la Iglesia de Nuestra Señora de la Paz y el malecón permiten conocer una localidad cuya identidad está estrechamente vinculada con el mar y la vida de su comunidad.
La experiencia también puede trasladarse al agua, con recorridos en kayak por la costa y otras actividades que permiten apreciar el paisaje desde una perspectiva diferente.
Para quienes buscan hacer de la zona una base para explorarla, el Grand Decameron Complex All Inclusive ofrece una alternativa de alojamiento que permite combinar el descanso frente al mar con la posibilidad de recorrer Bucerías y otros puntos de Riviera Nayarit.
2.
Rincón de Guayabitos:
cuando la naturaleza deja de ser escenario
En la costa de Nayarit, Rincón de Guayabitos, con sus aguas tranquilas ofrece un entorno donde la biodiversidad marina tiene un papel protagonista, desde el snorkel y los recorridos en kayak o paddleboard hasta el avistamiento de ballenas durante la temporada que se extiende aproximadamente de diciembre a marzo, o la liberación de tortugas; experiencias que acercan al visitante a la relación entre el destino y sus ecosistemas.
La experiencia puede continuar desde los propios hoteles de la zona. Decameron Isla Coral, Decameron La Marina y Decameron Los Cocos, bajo el concepto Ramada All Inclusive, cuentan con actividades y deportes náuticos no motorizados, mientras que el sistema interhoteles de Decameron permite a sus huéspedes conocer y utilizar instalaciones, restaurantes y espacios de los otros establecimientos de la cadena en Rincón de Guayabitos.
Así, el alojamiento puede convertirse también en un punto de partida para explorar un entorno compuesto de senderos, miradores, costa y vida marina, en los que, Rincón de Guayabitos propone una forma de viajar dónde la naturaleza deja de ser simplemente el escenario y se convierte en parte esencial de la experiencia.
3.
San José del Cabo:
historia, arte y naturaleza en un mismo territorio
En Baja California Sur, San José del Cabo ofrece una tercera manera de descubrir un México menos evidente: la de un territorio donde patrimonio, arte y naturaleza conviven en pocos kilómetros.
Su centro histórico conserva lugares como la Misión de San José del Cabo y la Plaza Mijares. Cerca de allí, el Distrito del Arte cobra vida cada jueves durante el Art Walk, cuando galerías, artistas, música y gastronomía convierten las calles en un espacio de encuentro cultural.
El Grand Decameron Los Cabos, ubicado San José del Cabo reúne una oferta de experiencias únicas: en El Estero de San José, recorridos de naturaleza y observación de aves se complementan con la observación de ballenas jorobadas -durante diciembre y abril- de cerca mientras emergen del agua, emiten cantos y realizan saltos espectaculares en el cercano Mar de Cortés, considerado, además uno de los ecosistemas más ricos del planeta.
El México que
todavía queda por conocer
Un nuevo viajero busca experiencias más auténticas, quiere acercarse a la cultura local y muestra un interés creciente por la naturaleza y por territorios que le permitan salir de los recorridos más predecibles. Este nuevo ideario representa una oportunidad para poner en circulación historias que durante mucho tiempo permanecieron fuera de los principales circuitos turísticos.
Tres destinos distintos, una misma tendencia: oferta y
búsqueda de nuevas experiencias y el cambio de un ideario colectivo sobre la
mexicanidad, mediante las cuales, la idea de México que tiene el viajero
latinoamericano se está haciendo más grande.

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