martes, 8 de septiembre de 2026

 VIVIENDA TURÍSTICA, UNA OPCIÓN DE INGRESOS PARA EMPRENDEDORES DE LA TERCERA EDAD

John Jairo Rojas, un jubilado de 66 años, encontró en la vivienda turística una forma de complementar sus ingresos y generar oportunidades para trabajadores y comercios de su entorno.

Cuando John Jairo Rojas García se jubiló, el cambio no fue solamente laboral. Sus ingresos se redujeron casi a la mitad y, después de varios años trabajando en el sector de la salud, tuvo que buscar una alternativa que le permitiera cubrir el vacío económico que dejó el retiro.

Tenía entonces un pequeño apartamento en el centro de Medellín. Aproximadamente un año después de jubilarse decidió comenzar a recibir visitantes, y convertir ese espacio en una fuente adicional de ingresos. Lo que inicialmente nació como una respuesta a una necesidad personal terminó conectándolo con una actividad que mueve buena parte de la economía cotidiana de la ciudad.

La dimensión del fenómeno ayuda a entender el contexto. De acuerdo con el Sistema de Inteligencia Turística y Entretenimiento (SITE) de Medellín, entre enero y mayo de 2026 la ciudad registraba 8.951 viviendas turísticas con Registro Nacional de Turismo.

A diferencia de la imagen de grandes inversionistas que a veces se asocia con la vivienda turística, historias como la de John Jairo reflejan el perfil real de quienes abren las puertas de su casa en Medellín: personas naturales, con un solo inmueble, que buscan complementar sus ingresos.

La llegada de visitantes también mantiene una dinámica creciente. Durante el primer semestre de 2026 ingresaron 1.003.756 pasajeros por el aeropuerto José María Córdova, de los cuales el 54,1 % correspondió a visitantes no residentes, un crecimiento de 5,1 % frente al mismo periodo de 2025 en total de pasajeros que ingresaron por la terminal aérea.

En el caso de John Jairo, una parte de esa derrama económica llega directamente a su entorno. Una mujer que se encontraba desempleada se encarga del aseo del apartaestudio entre una estadía y otra. Un vecino del edificio, que trabaja como taxista, se convirtió en conductor de confianza para algunos de sus huéspedes. Restaurantes, tiendas de barrio, parqueaderos y domiciliarios también hacen parte de los servicios que utilizan quienes llegan a hospedarse.

Incluso los trabajadores de vigilancia del edificio terminan teniendo contacto con los visitantes y ayudándolos a encontrar productos, servicios o información durante su estadía.

“Es un ganar-ganar”, explica John Jairo cuando habla de la actividad y de las personas que terminan beneficiándose de ella.

Ese efecto adquiere otra dimensión cuando se observa el peso que tiene el turismo en el mercado laboral de la ciudad. Según cifras de la Alcaldía de Medellín, 91.861 personas estaban vinculadas al empleo turístico en la ciudad a diciembre de 2025. La actividad, además, tiene una participación importante dentro de la oferta de alojamiento, de acuerdo con cifras del sector recogidas por el SITE, las viviendas turísticas representan alrededor del 48,2 % de esta oferta y que se encuentra formalizadas a través del cumplimiento del Registro Nacional de Turismo que es el mecanismo por el cuál se identifica y regula este tipo de hospedajes turísticos. 

La historia de John Jairo muestra nuevos panoramas para la vivienda turística en Medellín, pues permite observar una dimensión que puede perderse cuando el debate se mira únicamente desde las cifras. Detrás de cada alojamiento hay personas que reciben ingresos, trabajadores que prestan servicios y comercios que hacen parte de la experiencia del visitante.

En una ciudad que continúa creciendo como destino turístico, el reto está también en entender cómo esos flujos económicos pueden convivir con los barrios y las comunidades que reciben a quienes llegan. Para John Jairo, la respuesta comenzó en una necesidad personal y terminó convirtiéndose en una actividad que, desde su experiencia, no solo le permitió complementar su jubilación, sino también hacer parte de una cadena económica que se extiende mucho más allá de las paredes de su apartamento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario