RUTAS PARA PERDERSE (A GUSTO): DESTINOS POCO CONCURRIDOS PARA CERRAR EL AÑO, POR BOOKING.COM
Con base en las millones de reseñas de su comunidad viajera, Booking.com presenta estas recomendaciones para quienes quieren cerrar el año lejos del caos, pero cerca de paisajes inolvidables, buena comida y alojamientos con wow factor que se pueden reservar directamente en la plataforma.
Cangas del Narcea, Asturias (España)
Cangas del Narcea es la versión más silenciosa de la Navidad europea: valles verdes que huelen a leña, bodegas familiares escondidas entre montañas y senderos que cruzan bosques donde apenas te cruzas con otros viajeros. Diciembre llega con cielos plomizos perfectos para refugiarse en casas de comida asturiana, probar fabada, visitar el Parque Natural de las Fuentes del Narcea o simplemente disfrutar del encanto pausado del pueblo. Es un destino para bajar la guardia, respirar profundo y recordar cómo se siente viajar sin reloj.
São Miguel, Azores (Portugal)
En São Miguel, la mayor isla de las Azores, diciembre es sinónimo de naturaleza sin espectadores. Las lagunas volcánicas Sete Cidades y Fogo adquieren tonos aún más intensos, las piscinas termales de Furnas regalan baños tibios en días frescos y las rutas en coche serpentean por acantilados que terminan en océano abierto. La isla vibra con una calma atlántica difícil de encontrar en pleno invierno europeo. Ideal para quienes viajan por paisajes que parecen postales cinematográficas y para eso que llamamos “reajustar la mente”.
Luang Prabang (Laos)
Luang Prabang es un abrazo suave en medio del sudeste asiático. Sus calles están sembradas de templos budistas, mercados tranquilos y casas coloniales que iluminan la ciudad con tonos ocre cuando cae la tarde. En diciembre, el clima seco invita a recorrer a pie, a visitar las cascadas Kuang Si, a navegar lentamente por el Mekong o a unirse con respeto al ritual matutino de entrega de ofrendas a los monjes. Todo aquí se vive sin prisa, sin ruido, sin el vértigo de las grandes capitales del continente.
Bacalar (México)
Bacalar es para quienes aman el Caribe pero buscan una versión sin excesos. La laguna de los siete colores deslumbra con sus aguas transparentes que cambian del turquesa al azul profundo según la luz del día. Los planes de diciembre incluyen remar en kayak al amanecer, nadar en cenotes, visitar el Canal de los Piratas o simplemente dejarse llevar por la vibra bohemia del pueblo, donde los cafés son tranquilos, los murales cuentan historias y la vida va despacio. Aquí, el día termina casi siempre descalzo, viendo cómo el cielo se funde con el agua.
Ljubljana (Eslovenia)
Ljubljana es una joyita discreta. En diciembre, sus calles peatonales brillan con luces festivas, el río Ljubljanica refleja mercados navideños de escala humana y los cafés se llenan de conversaciones suaves, no de turistas apurados. La ciudad es perfecta para recorrer a pie: visitar su castillo, explorar galerías, descubrir tiendas de diseño local y probar vinos eslovenos. Además, es base ideal para escapadas a paisajes alpinos, como el lago Bled, que en invierno se siente mágico.

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