ANIMALES DE ASISTENCIA: HÉROES SILENCIOSOS QUE TRANSFORMAN VIDAS EN COLOMBIA
La conexión entre una persona con discapacidad y su animal de asistencia va más allá de un vínculo afectivo: se trata de una relación basada en la cooperación, el respeto y la comunicación. Perros guía, animales de alerta médica o de apoyo emocional trabajan incansablemente para garantizar que sus cuidadores puedan desenvolverse con autonomía. Su presencia reduce la dependencia de terceros, mejora la movilidad, facilita la integración social y eleva la autoestima. En este sentido, los animales de asistencia son una herramienta de inclusión viva, cuyo valor trasciende lo funcional y se convierte en un símbolo de igualdad.
Los beneficios que estos animales aportan son amplios y profundamente transformadores. Desde MSD Salud Animal en Colombia, destacan los más importantes:
● Facilitar la movilidad y orientación de personas con discapacidad visual o motriz
● Brindar apoyo físico para levantarse, desplazarse o mantener el equilibrio
● Prestar ayuda en tareas cotidianas como recoger objetos o abrir puertas
● Alertar sobre cambios fisiológicos o crisis médicas, como hipoglucemias o convulsiones
● Acompañar emocionalmente, reduciendo ansiedad, depresión y estrés
“Sin embargo, el papel de los animales de asistencia solo puede cumplirse plenamente si se garantiza su bienestar y cuidado constante. Mantener su salud física y emocional es clave para que continúen desempeñando su labor con seguridad y energía”, explicó Dadilde Carvajal, Médica Veterinaria y Gerente Técnica de la Unidad de Animales de Compañía en MSD Salud Animal en Colombia. Otras recomendaciones que expone son:
● Proporcionar una alimentación balanceada
● Realizar controles veterinarios periódicos, que incluyan contar con un esquema actualizado de vacunación, así como de desparasitación externa con productos innovadores y de larga duración
● Mantener rutinas de ejercicio y descanso adecuadas.
● Realizar entrenamientos continuos que refuercen sus habilidades y respuestas.
● Ofrecer estimulación mental mediante juegos y recompensas.
● Cuidar su higiene, su entorno y los equipos de asistencia (arneses, correas, chalecos).
● Respetar sus tiempos de ocio y afecto fuera de la jornada de trabajo.
● Evitar la sobreexigencia física o emocional.
● Fomentar un vínculo positivo basado en la paciencia y el respeto mutuo.
El cuidado animal no solo prolonga la vida útil, sino que también fortalece el lazo con la persona que acompaña. En Colombia, fundaciones en conjunto con el Ministerio de Salud y Protección Social impulsan programas de formación y certificación para perros de asistencia, dichas iniciativas buscan promover el reconocimiento legal de su rol, garantizar su acceso libre a espacios públicos y mejorar la calidad de vida de quienes dependen de ellos. Cada historia detrás de estos binomios refleja dedicación, empatía y una alianza que trasciende la palabra “ayuda”.
Su labor diaria hace posible que miles de colombianos vivan con mayor independencia y dignidad. Los animales de asistencia son símbolo de compromiso, empatía y cooperación entre especies. “Celebrar su labor es reconocer el poder transformador del vínculo humano-animal, capaz de derribar barreras y construir una convivencia más solidaria. En ellos se refleja la esencia misma de la inclusión: la unión de la fuerza, la sensibilidad y el respeto”, enfatiza, Dadilde Carvajal.
Cada perro guía o animales de apoyo emocional o de ayuda, representa una oportunidad de cambiar una vida, su presencia recuerda que la inclusión no se logra solo con infraestructura o leyes, sino también con empatía y compromiso colectivo. En 2025, Colombia avanza hacia una sociedad que reconoce que estos animales no son solo acompañantes, sino aliados esenciales para una vida sin barreras.

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