CHEQUIA Y LATINOAMÉRICA: 20 AÑOS DE UNA HISTORIA QUE APENAS COMIENZA
La
Oficina de Turismo celebra dos décadas de tender puentes entre el corazón de
Europa y el continente americano, apostando por un legado legado compartido y
lazos inquebrantables
"Celebrar 20 años en esta región es reconocer que hemos dejado de ser visitantes para convertirnos en amigos", comenta Petr Lutter, director de la Oficina de Turismo de República Checa para Latinoamérica. "Hoy, nuestra misión es invitar a los viajeros de América Latina a encontrar en nuestras regiones ese espejo cultural de historias compartidas, las cuales nos unen de forma única".
El rigor del detalle:
Un destino para cada identidad
Bajo esta nueva visión, Chequia presenta
una curaduría rigurosa de destinos donde cada nacionalidad encontrará una
conexión profunda y auténtica:
●
México: El arte de la historia y el
misticismo. En Brno, la capital de
Moravia, los mexicanos descubren una vibrante vida nocturna y una escena
coctelera de clase mundial. Sin embargo, el vínculo se sella en la cripta del
Monasterio de los Capuchinos; un eco histórico que dialoga con la tradición de
las momias de Guanajuato. Del mismo modo, Kutná Hora y su icónico Osario
de Sedlec ofrecen una perspectiva artística sobre la vida y la muerte que
resuena profundamente con la cosmovisión mexicana.
●
Argentina: El
retorno a las raíces. Para el viajero argentino, llegar a Moravia
es un reencuentro genealógico. La región es la cuna de los descendientes checos
que poblaron el Cono Sur, y su herencia sigue viva en el folclor de Vlčnov
con la Cabalgata de los Reyes o el Museo al Aire Libre de Rožnov pod Radhoštěm.
Es un viaje de identidad y tradición.
●
Brasil: Legados que fundaron naciones.
El vínculo con Brasil es de un rigor
histórico fascinante. En Trebon (Bohemia del Sur) nació el abuelo
materno de Juscelino Kubitschek, el presidente que fundó Brasilia. Además, la
pasión brasileña por la innovación y la industria encuentra su reflejo en
Zlín, la ciudad funcionalista creada por la familia Baťa, cuya huella
industrial es fundamental en la historia del calzado en Brasil. Todo esto, por
supuesto, maridado con la excelencia de la cerveza original en Pilsen.
●
Colombia: Devoción y pasión por el
ciclismo. Los colombianos encuentran en Olomouc
un epicentro de espiritualidad con su columna de la Santísima Trinidad
(Patrimonio de la Humanidad) y sus rutas de peregrinación. Por otro lado, la
geografía checa se abre al cicloturismo de alto nivel con rutas como la de Praga
- Karlštejn, ideales para el viajero colombiano que busca conquistar rutas
europeas sobre dos ruedas.
● Chile: Entre la majestuosidad andina y la cultura del vino. Para quienes están acostumbrados a los imponentes Andes, el Parque Nacional de la Suiza Bohemia ofrece un paisaje de formaciones rocosas y naturaleza salvaje que se siente familiar y a la vez exótico. Y, como no hay Chile sin buen vino, Moravia del Sur (Pálava y Mikulov) abre sus viñedos y cavas para intercambiar conocimientos en torno a la vendimia y la excelencia vitivinícola.
Hacia una nueva década

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